Torpes deslindes y el obradorismo que no muere

 


Por Aldo Romero

Dice que no sabe, que hacen campaña utilizando su nombre e imagen sin su permiso, pero al alcalde capitalino, Alfonso Sánchez García, le gusta hacerse el menso.

El delfín del lorenismo intenta negar el descarado despliegue proselitista que, con intervencionismo de todo el aparato gubernamental, de los poderes Legislativo y Judicial, así como de los ayuntamientos, se hace para impulsarlo y que, al final, se convierta en el candidato de Morena a la gubernatura de Tlaxcala.

En medio de declaraciones en las que se deslinda de las bardas y del uso de funcionarios e instalaciones gubernamentales para hacerle campaña, la comunicación oficial del Ayuntamiento que encabeza le rompe su narrativa barata de desmarque.

Un error por parte del equipo de comunicación de su gobierno confirma que Sánchez García ni respeta las leyes ni los tiempos electorales.

El pasado viernes, previo a que volviera a repetir sus declaraciones en las que pedía respeto a la legalidad, personal adscrito al área de comunicación social de su Ayuntamiento difundió, a través del grupo de WhatsApp que tradicionalmente emplean para compartir boletines a los medios de comunicación, un video en el que aparece el presidente municipal realizando actividades mientras porta un chaleco con el logotipo del partido Morena.

El material se difundió en pleno horario laboral y, si bien no tardó mucho en ser retirado de redes, dada la “rápida” reacción de los mismos que cometieron el error, da cuenta de que tal difusión contraviene, de entrada, una parte del Artículo 134 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

En dicho artículo se menciona que los Poderes de la Unión, los estados, los municipios y cualquier entidad pública están obligados a regular su comunicación social y publicidad gubernamental con criterios de imparcialidad, objetividad y neutralidad.

En ese sentido, no puede incluirse en la comunicación social, dado el uso de recursos públicos, la difusión de propaganda personalizada en favor de cualquier servidor público, ni contenidos partidistas o que busquen influir en la preferencia electoral de la ciudadanía.

La pifia cometida por el equipo de comunicación de Sánchez García se da en un contexto en el que se han presentado una serie de denuncias en su contra ante instancias electorales locales y federales por actos anticipados de campaña, intervencionismo y promoción personal indebida.

El error, por minúsculo que pudiera parecer, es grave; porque, de entrada, hay que preguntarnos: ¿por qué se usan los recursos materiales del ayuntamiento y sus canales oficiales para editar y difundir contenido partidista?

Ese desliz de la comunicación institucional de Tlaxcala capital fácilmente podría sumarse a esa larga lista de denuncias que podrían complicarle al delfín un eventual registro a la contienda interna de Morena por la sucesión gubernamental, llegados los tiempos.

Asimismo, se exhibe que su administración incumple con lo dispuesto en el Artículo 134, pues es claro que su comunicación “institucional”, en sus canales oficiales, está plagada de promoción personalizada: el mero culto a la persona.

Alfonso sabe perfectamente que su nombre e imagen se usan para cumplir el objetivo de su madrina política, Cuéllar, y de su esposa, Marcela González Castillo, de convertirlo en el sucesor del poder en Tlaxcala, así que es mejor que no se haga el menso.

Obradorismo que no muere

El contador y actual secretario de Finanzas del Gobierno del Estado de México ya se encuentra en territorio tlaxcalteca operando de lleno la construcción de un proyecto político que se torna interesante para los melancólicos de la izquierda en el estado.

Ondeando no la bandera guinda, sino la del obradorismo, Óscar Flores comienza a trazar su ruta y se consolida como el único perfil cuatroteísta de Tlaxcala que forma parte del círculo más cercano al expresidente Andrés Manuel López Obrador.

Óscar Flores no se ha metido de lleno al tablero político, pues de entrada se ha confirmado que no quiere ser arrastrado a la batalla encarnizada que mantienen los punteros Ana Lilia y Alfonso.

El contador busca ser respetuoso de los tiempos y de las indicaciones oficiales. Jugada acertada, pues de entrada sabemos que la candidatura de Morena se definirá en las más altas esferas del poder.

Mientras los tiempos le alcancen, Óscar Flores buscará que Tlaxcala siga siendo reconocido, por la izquierda en México, como un estado obradorista, más allá de morenista.

Las opiniones escritas por columnistas son independientes y no reflejan necesariamente la postura editorial de Entre Líneas Tlaxcala.


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