Alfonso Sánchez García expone el uso de estructuras gubernamentales y ahora religiosas para impulsar una aspiración personal, en clara violación a los principios de imparcialidad que deben regir a servidores públicos y líderes religiosos
Entre Líneas Tlaxcala
El presidente municipal de Tlaxcala y aspirante a la gubernatura, Alfonso Sánchez García, continúa ampliando su red de apoyos más allá de la estructura partidista. La semana pasada fue captado durante un “desayuno de amigos con pastores cristianos del Estado de Tlaxcala”, acompañado por el director general del Colegio de Bachilleres del Estado de Tlaxcala (Cobat), José Alonso Trujillo Domínguez. En la imagen, ambos aparecen con los ojos cerrados y la cabeza inclinada, en actitud de recibir una oración por parte del grupo religioso.
De acuerdo con fuentes cercanas, Trujillo Domínguez habría gestionado un acercamiento del alcalde con la Sociedad Bíblica de México, que publicó en su página oficial de Facebook el encuentro.
“Tuvimos el honor de recibir la visita del Presidente Municipal de Tlaxcala de Xicohténcatl, el Lic. Alfonso Sánchez García, acompañado de su esposa, la Lic. Marcela González Castillo.
Durante este encuentro, tuvimos la oportunidad de dialogar y presentarle los diversos Proyectos de Impacto Social que actualmente desarrollamos, con el propósito de fortalecer los lazos de colaboración y explorar la posibilidad de llevar a cabo dichas iniciativas en el municipio.
Agradecemos a Dios por sus vidas y por el tiempo que amablemente nos brindaron”.
El activismo del director del Cobat a favor del alcalde capitalino no es nuevo, pues ya ha sido señalado por presuntamente utilizar su cargo para posicionar a Sánchez García al interior de la institución educativa, incluyendo la difusión de videos donde personal administrativo aparece mostrando respaldo público al proyecto político del presidente.
Alfonso Sánchez García expone el uso de estructuras gubernamentales y ahora religiosas para impulsar una aspiración personal, en clara violación a los principios de imparcialidad que deben regir a servidores públicos y líderes religiosos.
