Opinión de Cristian Flores
Durante el Consejo Nacional de Morena celebrado en la Ciudad
de México el pasado 7 de marzo, los oportunistas que aspiran a gobernar sus
estados recibieron del presidente del Consejo, Alfonso Durazo, un jalón de
orejas que debió resonar en los oídos de más de uno. Independientemente del
anuncio de las reglas a las que se someterán los aspirantes a candidaturas para
gubernaturas, diputaciones locales y federales, así como presidencias
municipales y de comunidad, hubo un mensaje que no le gustó a muchos, pues
quienes ya se sienten candidatos tendrán que esperar hasta el 22 de junio para
saber si serán elegidos, ya que todo será definido por las mentadas encuestas.
Este llamado de atención cayó como balde de agua fría en
estados donde el nepotismo está incrustado en el poder. En Guerrero, con los
Salgado. En Zacatecas, con los Monreal. Ahí, a pesar de que Saul Monreal,
hermano menor del diputado federal Ricardo y el gobernador David, ya recibió un
regaño directo de la propia presidenta Claudia Sheinbaum, quien le recordó que
puede participar en los próximos seis años, no ahora, aun así se aferra a ser
candidato; sin embargo, ha hecho caso omiso.
Y en Tlaxcala, vemos la imposición por parte de la
gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, al querer meter en el juego a su favorito
el alcalde capitalino Alfonso Sánchez Garcia, para heredar el cargo. A ella y a
la dirigente estatal de Morena Marcela González Castillo, no creo que les hayan
gustado mucho las nuevas reglas.
Pese al anuncio, Alfonso Sánchez García ya habría violado
con anterioridad las reglas dictadas desde el Consejo Nacional con actos
anticipados de campaña,pues su nombre ya está en bardas, en volantes y
espectaculares. Todo está documentado por la prensa local; sin embargo, a la
gobernadora, a la dirigencia estatal y al propio Sánchez García les vale un
cacahuate. El objetivo es posicionarlo a como dé lugar, sin importar los
estatutos y sin importar la ley.
¿Qué hará el alcalde capitalino si no es candidato de Morena
al gobierno del Estado? ¿Buscará refugio en el PT, el Verde o en el PRD?
Y menciono al PRD Tlaxcala porque la idea de que su
dirigente, Juan Manuel Cambrón, le abra la puerta a Alfonso Sánchez García no
es descabellada. A Cambrón solo le importa negociar, y más aún si es para
mantenerse en el espectro político. Podría ganar votos para que su partido no
desaparezca después del proceso electoral de 2027. Al final de cuentas, Cambrón
está abierto al "haber qué ofrece Morena", o en este caso, qué
ofrecen Marcela González Castillo y la gobernadora Lorena Cuéllar. Si el lorenismo
necesita quien arrope a Sánchez García, ahí estará el dirigente perredista,
dispuesto a negociar lo que sea con tal de mantener con vida al Sol Azteca.
Nos vemos la próxima semana en El Juego Sobre la Mesa.
