Jesús Cortés Ilhuicatzi, Cronista.
Quien fuera el Primer Obispo de la Diócesis de Tlaxcala Don Luis Munive y Escobar fue uno de los grandes promotores de la Semana Santa en Santa Ana Chiautempan, a la que acudía a darnos unas prédicas en las Tres Caídas, que con gran elocuencia de orador nos motivaba a ser mejores en nuestra vida cotidiana.
El caminaba en el recorrido junto a la Imagen de Padre Jesús y la Virgen de los Dolores, hombre sencillo y de grandes virtudes que con su ejemplo bastaba, en cada predica terminaba agotado que al finalizar la tercera caída se iba a sentar a la silla cercana al altar del Convento, sacaba su pañuelo para limpiarse el sudor, pero no faltaba las personas que iban a saludarlo, él siempre los atendía con una sonrisa a pesar de estar cansado, nunca faltaba la invitación para que fuera a comer a alguna casa de algún feligres, nunca veía la condición social o económica, y cuando podía iba hasta la casa más humilde, con alegría siempre desde que bajaba del auto causaba que las personas acudieran a saludarlo en masa pues era muy querido por el pueblo estuviera en la población que sea, así era él Obispo que con mucho aprecio lo recordamos.
