Trabajadores del sector textil, afiliados a la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), se manifestaron frente a la delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tlaxcala para denunciar el despido de aproximadamente 500 empleados de la industria.
Los inconformes acusaron a la institución de privilegiar la adquisición de insumos de origen chino sobre la producción nacional, lo que —señalaron— contradice el objetivo de fortalecer la manufactura local y ha derivado en la pérdida de empleos en la región.
Además de la problemática laboral, los manifestantes exigieron una solución inmediata al desabasto de medicamentos y a las deficiencias en la atención médica. Indicaron que estas carencias obligan a muchas familias a recurrir a servicios privados, lo que impacta directamente en su economía y en la atención oportuna de sus padecimientos.
La protesta se llevó a cabo en las inmediaciones del estadio Estadio Tlahuicole, con el objetivo de llamar la atención del director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto. Representantes sindicales advirtieron que la preferencia por productos extranjeros de menor calidad no solo afecta el empleo, sino también la eficiencia de los servicios de salud para los derechohabientes.
Finalmente, señalaron que la falta de respuestas ha generado una creciente desconfianza hacia la gestión del instituto en la entidad. De no atenderse la situación, alertaron, el deterioro de la salud pública y la inestabilidad laboral podrían profundizar la desigualdad y dejar a miles de familias sin acceso a condiciones dignas.

