Soluciones Para Lograr la Seguridad, la Justicia y La Paz.

 


La paz es un concepto amplio e integral, que no solamente significa la ausencia de un conflicto, sino también la plenitud y el bienestar. Donde no hay justicia no puede haber paz. Por eso la paz es la expresión del bien común, es la realización máxima de la solidaridad a partir del respeto a la eminente dignidad humana.


La paz no es un estado utópico al que un día se llegará, sino una construcción constante, cotidiana, que involucra a las personas, las comunidades y el gobierno. Es un trabajo conjunto que urge iniciar. 

Es difícil encontrar en la historia de México un momento con tanta violencia y criminalidad como el que vivimos ahora. El Estado ha dejado de cumplir su función más primaria que es garantizar la vida, la seguridad y la libertad de todas las personas. Infinidad de políticos de Morena se han coludido con el crimen organizado, entregándole regiones enteras del país. El pacto de Morena con el crimen organizado ha ensangrentado al país, y provocado la muerte y la desaparición de decenas de miles de personas.

En promedio, cada día son asesinadas en México alrededor de 60 personas. Aunque el actual gobierno presume una disminución en el número de homicidios, lo cierto es que se ha disparado el de desaparecidos, según lo acredita el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas de la propia Secretaría de Gobernación. Esto nos hace pensar que la violencia sigue imparable y que, además, la pretenden ocultar. Como si la gente no lo percibiera en cada una de sus comunidades.

Según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del INEGI, en diciembre de 2025 el 63.8% de la población mayor de edad consideró inseguro vivir en su ciudad. La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2025 mostró que el 75.6% de la población consideró inseguro vivir en su entidad.

La ausencia del Estado es la que propicia que organizaciones criminales expandan sus actividades y generen más violencia. En los gobiernos de Morena no ha existido una política real de desarticulación de las organizaciones criminales y es evidente que la política de “Abrazos, no balazos” no solamente no ha funcionado, sino que ha implicado una capitulación, cuando no abierta complicidad, del gobierno frente a los grupos criminales. Solamente cuando se los ha exigido el gobierno de Estados Unidos es cuando se han puesto manos a la obra.

Por ningún motivo puede haber pacto, colusión ni connivencia con el crimen organizado. Sus expresiones de violencia no pueden ser toleradas. El Estado debe impedir, por todos los medios legales a su alcance, la proliferación de todo tipo de delitos que ponen en riesgo la vida, la integridad, la libertad y la seguridad de las personas. Está comprobado que la penetración del crimen organizado siempre va acompañada de la corrupción de los cuerpos de seguridad y de procuración de justicia. 

En Acción Nacional tenemos propuestas sólidas para garantizar la paz, la seguridad y la justicia para todos los mexicanos:

1. Tu celular, tu mejor patrulla. App de denuncia ciudadana. Cada ciudadano podrá reportar con evidencia infracciones o delitos desde una aplicación móvil. Las denuncias incluirán fotos con geolocalización y hora para que las autoridades sancionen a infractores. El sistema desincentivará la impunidad al permitir vigilancia social.

2. Cámaras particulares para atrapar delincuentes. Se podrán conectar voluntariamente las cámaras de videovigilancia de particulares al C5 municipal o estatal.

3. Celulares para atrapar delincuentes. Al igual que con las cámaras particulares, los teléfonos celulares de las personas podrán voluntariamente conectarse al C5 municipal o estatal. No habrá tregua contra la delincuencia.

4. Drones en el cielo, seguridad en las calles. Un sistema de drones patrullará las calles desde el aire con operación 24/7. Los drones serán dirigidos desde centros de comando y apoyarán en delitos, persecuciones o emergencias. Esto permitirá cubrir más territorio y responder más rápido.

5. Se acabó el pacto. No habrá ninguna concesión ni cortesía al crimen organizado. Se terminaron los abrazos para los delincuentes. Toda la empatía y fuerza del Estado para atender las demandas de justicia de las víctimas.

6. Cadena perpetua para políticos que se alíen con el crimen organizado y para todo aquel que participe en extorsiones y cobro de piso.  

7. Extorsión cero: Cadena perpetua al cobro de piso. Se reforzará la lucha contra la extorsión a nivel nacional. El objetivo es proteger a familias y negocios de este delito. La medida incluye sanciones severas y más prevención. Seguridad real para quienes producen y trabajan.

8. Mega prisión para delincuentes y narcopolíticos. Se construirá una mega prisión para delincuentes de alta peligrosidad. La medida busca aislar a quienes más daño generan a la sociedad. Será un centro con máxima seguridad y tecnología avanzada.

9. Reconstruir por completo el sistema penitenciario. Las cárceles dejarán de ser las escuelas para delincuentes que son hoy en día para convertirse en verdaderos centros de reinserción social.

10. Recuperación de la paz colonia por colonia. Crearemos un Sistema Nacional de Control Territorial con mapas por colonia. Identificaremos 200 zonas prioritarias y desplegaremos en ellas fuerzas estatales y federales. En esas mismas 200 zonas prioritarias, se garantizarán escuelas de tiempo completo, becas, deporte obligatorio comunitario, programas de empleo juvenil vinculados a empresas y recuperación de espacios públicos, para así reconstruir el tejido social.

11. Becas y empleos temporales para jóvenes en zonas de riesgo. La juventud se fortalece con oportunidades, no con violencia. Se ofrecerán alternativas educativas y laborales reales.

12. Iluminemos México: Calles con luz, barrios con vida. Planteamos iluminar calles y abrir espacios deportivos y culturales de noche. Esto fomentará la convivencia vecinal y disminuirá la delincuencia. La propuesta prioriza la prevención con entornos seguros. Más luz significa más paz en cada colonia.

13. Policía fuerte y profesional. Sin policías municipales y estatales fuertes nunca habrá paz. Vamos a implementar un programa nacional para duplicar el número de policías locales en 6 años, con un salario mínimo policial competitivo y una carrera policial real, con ascensos, vivienda, seguridad social y certificación obligatoria nacional con estándares únicos.

14. La militarización no es la solución. Vamos a buscar, de forma paulatina y en estrecha comunicación con la ciudadanía, que las Fuerzas Armadas retornen a sus labores primordiales. En paralelo, vamos a modernizar a las Fuerzas Armadas para que puedan desarrollar de manera profesional las tareas que sí les corresponden.

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