El cinismo consumió de pies a cabeza a Lorena Cuéllar y a
sus funcionarios. Se defienden con justificaciones absurdas para hacer creer a
la ciudadanía que no traicionan ni mienten. Todo para proteger el proselitismo
en favor del proyecto de Alfonso Sánchez García.
Fotografías, videos y audios exhiben de cuerpo completo al
gobierno del estado y su intención de colocar, a como dé lugar, al favorito del
lorenismo.
El cinismo con el que Fabricio Mena, titular de la
Secretaría de Turismo, se defendió para justificar el tremendo error que
cometió al publicar en un estado de WhatsApp un mensaje en el que recordaba a
su estructura cumplir con la meta de visitar 44 casas, instrucción que, según
el propio texto, había sido establecida por la "coordinación estatal de
logística", resulta indignante. Mena declaró el pasado lunes, previo a la
presentación de la Feria de Tlaxcala, que se trataba de un mensaje relacionado
con su preferencia política y que estaba en pleno ejercicio de sus derechos
políticos.
Tras la polémica, compañeros de la prensa local cuestionaron
a Cuéllar Cisneros sobre si haría un llamado a los integrantes de su gabinete
por el proselitismo que realizan a favor de su favorito, Alfonso Sánchez
García. Lorena, con Fabricio Mena a un lado, respondió de manera evasiva y con
total descaro: "Ese ya es otro tema; ahorita estamos en el tema de la
Feria". Su última feria.
Otro de los funcionarios que, con el mismo descaro, dejó de
lado su responsabilidad como titular de la Coeprist para asistir el pasado
martes, en horario laboral, a una reunión programada a las cuatro de la tarde
en Xaltipan, Contla, en favor de Alfonso Sánchez García, fue Steve del Razo
Montiel, fiel cadete de Lorena Cuéllar.
Ese mismo día, por la mañana, Lorena Cuéllar, Alfonso
Sánchez y Héctor Ortiz fueron captados al salir de una reunión privada en el
restaurante Mesón Taurino. El video generó una nueva polémica, y puso al equipo
de comunicación de Sánchez García a convocar a diversos medios para entrevistarlo
y permitirle justificar el encuentro. El delfín aseguró que encontró a la
gobernadora desayunando con el diputado Héctor Ortiz y que únicamente se acercó
a saludarlos.
Posteriormente, la mandataria afirmó que se reunió con
Héctor Ortiz para hablar del cambio de Rectoría y de otros temas de interés
para Tlaxcala, y que la presencia de Alfonso Sánchez García fue una
coincidencia. Qué descaro, ¿no?
Son unos cínicos, unos demagogos. A la gobernadora no le
importa aplicar mano dura a sus funcionarios. Lo único que le interesa es que
llegue su favorito, Alfonso Sánchez García, para que la corrupción de su
gobierno quede impune. Con todas esas justificaciones, la gobernadora no hace
más que lastimar e insultar la inteligencia de la ciudadanía.
Nos vemos la próxima semana en El Juego Sobre la Mesa.
