Fuente: La Jornada
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) negó que los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo, y de Tamaulipas, Américo Villarreal, cuenten con un permiso especial de ingreso conocido como parole, como se había señalado en versiones difundidas recientemente por algunos medios de comunicación. La dependencia respondió a una solicitud de información indicando que ninguno de los dos mandatarios ha recibido ese beneficio migratorio.
La aclaración surge después de que se publicaran reportes que afirmaban que ambos gobernadores habrían perdido sus visas estadounidenses y que, pese a ello, seguían ingresando a ese país mediante una autorización especial reservada para ciertos casos. Sin embargo, el DHS desmintió esa versión y señaló que no existen registros de que Durazo o Villarreal hayan sido beneficiados con dicho mecanismo.
El tema ha generado polémica desde que diversos medios estadounidenses difundieron información sobre presuntas investigaciones contra ambos mandatarios.
Tanto los gobiernos de Sonora y Tamaulipas como autoridades mexicanas han rechazado esas versiones y han señalado que no existe información oficial que confirme acusaciones o restricciones migratorias en su contra.
