Opinión de Cristian Flores
Los cuestionamientos sobre la inseguridad que vive Tlaxcala
incomodan a Lorena Cuéllar. Evade las preguntas e impone lo que se debe hablar
en entrevistas con la prensa; sin embargo, los datos federales derrumban su
discurso de ser el estado más seguro del país.
El pasado lunes, al finalizar la entrega de sillas de ruedas
a discapacitados en la Plaza de la Constitución, el periodista y director de
Revista Liderazgo, Mario Macías Palma, cuestionó a la mandataria estatal sobre
lo imparable qué está la delincuencia e incisivamente preguntó si se debía a un
fracaso de su gobierno, por lo que Cuéllar Cisneros, contestó: “tienes que
tener las cifras concretas, porque luego cuando hablamos de más, decimos cosas
que no son y espantamos a la gente”.
No es la primera vez que Lorena Cuéllar responde así,
recordemos qué en junio de 2025 arremetió contra la prensa señalando: “lastiman
al estado cuando dicen cosas que no son”, saliéndose por la tangente y
culpando por cuestionar su nulo trabajo en materia de seguridad.
Sin embargo, la delincuencia si está imparable en Tlaxcala,
de acuerdo al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública,
entre enero y abril de 2026 se iniciaron 601 carpetas de investigación por
delitos del fuero común. En enero se registraron 129 delitos, para abril la
cifra aumentó a 160.
El principal problema sigue siendo el robo. De los 601
delitos contabilizados, 322 corresponden a delitos contra el patrimonio y 298
fueron robos en distintas modalidades; 74 fueron robos a casa habitación, 65
robos de vehículos, 53 robos a negocios y 22 robos a transeúntes en la vía
pública. Son delitos que impactan directamente en el patrimonio y la percepción
de seguridad de los tlaxcaltecas.
Los registros oficiales reportan 47 homicidios, de los
cuales 37 fueron dolosos. También se contabilizan dos feminicidios, cuatro
secuestros y tres casos de trata de personas con fines de explotación sexual.
Aunque las cifras puedan parecer bajas frente a otros estados, la gravedad de
estos delitos impide minimizarlo.
Frente a estos números, resulta inevitable preguntarse si
las estrategias de seguridad del gobierno de Lorena Cuéllar están dando
realmente los resultados. El gobierno estatal puede destacar operativos,
inversiones millonarias y coordinación con las fuerzas federales, pero la
evaluación más objetiva sigue estando en las cifras oficiales.
Hoy, los datos del propio gobierno federal muestran que
cientos de tlaxcaltecas continúan siendo víctimas de robos, violencia y delitos
de alto impacto. Las cifras no hacen oposición ni política; simplemente exhiben
una realidad que el gobierno de Lorena Cuéllar no ha podido cambiar. Y eso, es
algo que le incomoda a la mandamas.
Nos vemos la próxima semana en El Juego Sobre la Mesa.
