Cristian Flores
Durante una entrevista con la periodista Sabina Berman, el día de ayer, Callaghan afirmó que le llamó la atención que la gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros, sostuviera públicamente que la trata de personas en la entidad no existe, pese a que Tenancingo ha sido señalado durante décadas en investigaciones periodísticas, académicas y judiciales relacionadas con redes de explotación sexual.
El reportaje publicado el 2 de mayo, describe cómo, en Tenancingo y en otras regiones de México, la pobreza, la desigualdad y prácticas toleradas bajo el argumento de los usos y costumbres han permitido que niñas y adolescentes sean entregadas a cambio de dinero o bienes, quedando expuestas a matrimonios forzados, violencia, abuso sexual y trabajo doméstico.
La periodista refiere que, las menores al ser consideradas "esposas", sufren violaciones continuas que resultan en embarazos precoces, poniendo en grave peligro su salud física y mental.
Callaghan detalla cómo se realizan estas transacciones. Las niñas —muchas de ellas de entre 12 y 15 años— son entregadas a hombres mayores o a familias de la comunidad a cambio de sumas de dinero que suelen oscilar entre los $2,000 y los $6,000 dólares (o montos equivalentes en pesos mexicanos, a veces combinados con ganado, tierras o alcohol). Una vez pagada la dote, la niña pasa a ser "propiedad" de la familia del comprador.
La investigación advierte que estas dinámicas constituyen formas de trata y explotación que continúan ocurriendo ante la insuficiente intervención de las autoridades y la normalización social de estas conductas.
Hasta el momento, el Gobierno del Estado de Tlaxcala no ha emitido una postura oficial respecto al reportaje por la periodista británica ni sobre las referencias a Tenancingo incluidas en la entrevista, lo que ha generado nuevas preguntas sobre la estrategia estatal para combatir la trata de personas y atender un problema que ha colocado a Tlaxcala bajo el escrutinio internacional en repetidas ocasiones.
Tags:
principal