Por Aldo Romero
La definición de quién abanderará la causa morenista rumbo a la renovación de la gubernatura está a la vuelta de la esquina, por lo que este 2026 será un año de definiciones para quienes aspiran a pelear por la candidatura de la máxima magistratura en Tlaxcala.
Lo anterior lo menciono dado que es evidente que Lorena Cuéllar Cisneros arranca el año en el sótano de la aprobación ciudadana y, con ello, se vulnera la credibilidad de su gobierno y se incrementa la incertidumbre sobre el futuro de su proyecto político.
Las posibilidades de protección y continuidad se le acaban a Cuéllar; las señales de la cúpula parecen no favorecerla. Ahora sabemos que hay menos posibilidades de que Alfonso Sánchez García sea el candidato del oficialismo.
En ese tenor, será interesante ver cuál será la decisión que tomen figuras como Carlos Augusto Pérez Hernández, Homero Meneses Hernández y Vicente Morales Pérez, porque el proyecto al que mantienen fidelidad no parece favorecerles en sus sueños de mantenerse activos en la política.
Claro está que no se sumarán con Alfonso, porque al alcalde capitalino ya no se le ve como candidato de Morena; por lo que las opciones son limitadas y el tiempo comienza a pasarles encima.
Ahora, si quieren estirar la liga, estar de tibios y esperar hasta el final para ver qué cachan, déjenme decirles que será un error que les costará su presencia en el espectro político local por los próximos siete años, porque un obradorista de “hueso colorado” ya se perfila para tomar una decisión importante.
Así es, me refiero a Óscar Flores Jiménez, secretario de Finanzas del Gobierno del Estado de México, de quien se espera que a mediados de enero oficialice su renuncia a una dependencia desde la que se teje el manejo de un presupuesto tres veces mayor al de Tlaxcala. La renuncia, por lo que se sabe, ya está en el escritorio de la gobernadora Delfina Gómez.
Dicha decisión se daría con el objetivo de que Óscar Flores comience a operar de tiempo completo para generar estructura y sumar simpatías.
La renuncia de Óscar Flores moverá el panorama político-electoral de Tlaxcala y meterá presiones a aquellos suspirantes tibios.
Veremos si la entrada de Óscar Flores al tablero político-electoral logra restarle ventaja a la puntera, la senadora Ana Lilia Rivera Rivera, quien es hasta el momento la opción más sólida para la dirigencia nacional de Morena; sin embargo, la presencia de la senadora aún no es de peso en ciertos territorios del estado, pues carece de operadores estrella que le permitan consolidar su imagen en todos los rincones de Tlaxcala, pero ese será tema para otra columna.
